La apnea del sueño y su aspecto

El sueño reparador no es un mito.

Los científicos han demostrado recientemente que las personas con apnea del sueño tienen un aspecto más alerta, jóven y atractivo después de someterse a tratamiento durante dos meses.1

Beneficios de tener un sueño reparador

La pérdida crónica de sueño puede llevar a una piel sin luminosidad, hinchada y con arrugas. En casos severos, la apnea del sueño puede incluso envejecer y dañar su piel.2

Si no duerme lo suficiente, su cuerpo libera cortisol, una hormona del estrés. En cantidades excesivas, el cortisol puede descomponer el colágeno de la piel, la proteína que mantiene su piel elástica, tersa y firme. La falta de sueño también puede afectar negativamente a la producción de colágeno de la piel durante la noche.2

Por eso, descansar bien por la noche puede marcar una diferencia visible en el aspecto. El tratamiento constante para la apnea del sueño puede reducir la hinchazón facial, el enrojecimiento y las arrugas de la frente.

Si está cansado de verse cansado y desea tener el mejor aspecto posible, hable con un médico para tratar la causa de sus ronquidos. Nuestro tratamiento de apnea del sueño puede ayudarle a redescubrir una personalidad joven y renovada.

Obtenga más información sobre los beneficios del tratamiento de la apnea del sueño.

Otros riesgos

La apnea del sueño y el corazón
ResMed le explica detalladamente cómo pueden coexistir una enfermedad cardíaca y la apnea del sueño. Aunque la apnea del sueño puede desarrollarse a partir de una enfermedad cardíaca, también puede acelerar la progresión de una enfermedad cardiovascular.
La apnea del sueño y el peso
La obesidad es la causa principal de la apnea obstructiva del sueño en los adultos. La apnea del sueño no tratada también puede conducir al aumento de peso, lo que desencadena un círculo vicioso.
Apnea del sueño y diabetes
ResMed le explica los factores de riesgo/causas de la diabetes y la apnea del sueño. Las dos enfermedades pueden provocar a la larga a otros problemas de salud graves como la hipertensión arterial, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.